Chile debe consolidar su camino hacia la Sustentabilidad

Chile debe consolidar su camino hacia la Sustentabilidad

James Madison, considerado el padre de la Constitución de EE.UU., advirtió las consecuencias negativas de la deforestación y el impacto del cultivo intensivo de tabaco en Virginia, en su famoso discurso ante la Sociedad de Agricultura de Albemarle (1818), ya como ex Presidente. Muy influido por el sabio Alexander von Humboldt, Madison llegó a decir que la naturaleza no estaba al servicio del hombre. Tajantes palabras de un decidido liberal, recordado por reconocer la primacía del derecho de propiedad.

Dos siglos después, la respuesta de quién sirve a quién está llena de matices, porque la naturaleza nos inyecta vida diariamente con sus servicios ecosistémicos, incluyendo la producción de alimentos para siete billones de personas. Y por otro lado, debemos hacer los esfuerzos necesarios, hoy más que nunca, para conservar la vida natural e impactarla lo menos posible con nuestras actividades. WWF ha entendido claramente este desafío, al establecer como misión el trabajar por un mundo en que el ser humano viva en armonía con la naturaleza.

Camino a la sustentabilidad

Hoy en Chile, estos ideales deben ayudarnos a lograr el justo equilibrio entre crecimiento económico y cuidado del medio ambiente. En WWF sabemos, y lo hemos demostrado con buenos ejemplos alrededor del mundo, que es posible crecer sin depredar la biodiversidad; es más, el único crecimiento duradero es el que resguarda el capital natural.

En la antesala de las elecciones presidenciales, WWF presentó recomendaciones para el próximo gobierno, al igual que otras organizaciones –PNUD, ONGs locales-, conformando una buena guía de desafíos para Chile. Porque si bien no pueden desconocerse los avances -somos el país con mayor porcentaje de su zona exclusiva con Áreas Marinas Protegidas y un líder en el desarrollo de energía solar-, corresponde preguntarse si estamos cubriendo las falencias tan rápido como aparecen. Probablemente no, y por eso debemos avanzar más velozmente. No solo sirve ver lo que necesita hoy el país, sino proyectarnos al 2022 o 2030 y ver dónde debe estar Chile respecto del planeta para saber el camino a seguir.

Un punto clave para ayudar a esto es contar con un moderno y eficiente Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, que permita conservar en forma efectiva lo más preciado y frágil de nuestra naturaleza, considerando zonas de amortiguación (buffer). La meta aquí es, como plantea WWF globalmente, alcanzar 30% de áreas protegidas terrestres y marinas.
Para el 70% restante, que no queda bajo figuras de protección, es necesario tener un Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) renovado y fortalecido, que dé espacio para que los proyectos tengan una real inserción en los territorios, considerando una discusión temprana y mayor involucramiento de la ciudadanía.

Otra variable, que debe incorporarse en todos los ámbitos, es el cambio climático. En Chile, país vulnerable a sus efectos, debe dejar de abordarse solo como un problema ambiental, ya que tiene implicancias sociales, económicas, sanitarias y culturales. Así, debe considerarse en los planes preventivos de desastres y de adaptación de sectores como agricultura, pesca, entre otros, e incluso en obras públicas, transporte y calefacción domiciliaria.

Chile puede convertirse en líder en mitigación y adaptación al cambio climático en la región, tomando las oportunidades de empleos verdes y nuevas alternativas de desarrollo sustentable. El fuerte impulso a las energías renovables, que podrían alcanzar el 100% de la matriz energética al 2050 –cumpliendo la meta de WWF-, y también hechos anecdóticos, como que Santiago se esté conociendo como “el Amsterdam” de Latinoamérica, por el extendido uso de la bicicleta, son señales de que algo está cambiando, para bien.

Con el país entrando en un nuevo ciclo político, no pueden olvidarse los avances de los últimos años, que hacen deseable y esperable una profundización en las líneas generales. Esto, además de apertura a nuevos enfoques, como la incorporación del sector financiero como herramienta para la sustentabilidad y que el Estado se convierta en un consumidor responsable, puede ayudarnos a levantar la curva y avanzar hacia un Chile más sustentable.

Fuente: http://www.chiledesarrollosustentable.cl

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