Cinco herramientas para medir el impacto social empresarial

Cinco herramientas para medir el impacto social empresarial

El Clúster de Impacto Social de Forética, formado por 60 grandes empresas, explora los pasos que las empresas deben dar para medir su impacto social y analiza las oportunidades que esto supone como elemento de creación de valor. El informe destaca que 9 de cada 10 empresas del Clúster manifiestan que la medición del impacto social aporta mejoras en el reconocimiento externo y en la gestión interna de la organización.

El documento señala que a pesar de las expectativas y el interés creciente en el ámbito de la medición y valoración del impacto social empresarial, el nivel de desarrollo e implementación de las metodologías de medición, incluso en las empresas más grandes y con mayor exposición a los agentes de cambio «todavía nos encontramos en una fase de madurez incipiente de la medición empresarial».

El estado actual en el ámbito de la medición del impacto social se caracteriza por un escenario en el que, según este informe se presentan los siguientes retos: ausencia de modelo de medición considerado como estándar (sencillo, comparable,…); dificultad en la obtención y análisis de los datos e indicadores materiales; falta de tiempo y recursos internos para el proceso de medición; falta de conocimiento y expertise en la organización; ausencia del control total del proceso: dificultad en la involucración de los grupos de interés y falta de objetivos de dirección concretos en este ámbito. Además, ocho de cada díez empresas del clúster de impacto social manifiestan que una de las principales dificultades en la medición de impacto es la obtención y análisis de los indicadores materiales. También destaca que nueve de cada diez empresas creen que la medición del impacto social aporta mejoras en el reconocimiento externo y en la gestión interna de la organización.

Existen muchas iniciativas que, desde distintos espacios, buscan dar respuesta a los retos mencionados y presentan grandes oportunidades que pueden ser aprovechadas por aquellas empresas que decidan avanzar hacia la medición de su impacto social. Las oportunidades más destacadas son: mejoras en la reputación y el reconocimiento externo; mejoras en la gestión interna; contribución a los ODS; respuesta a los inversores; generación de nuevas oportunidades de negocio; priorización de unos proyectos sobre otros y generación de cultura corporativa común y propósito compartido.

La utilización de herramientas para medir el impacto social se ha convertido en una tendencia y en una necesidad cada vez más relevante, tanto para el sector empresarial como para las entidades sociales. Así, el informe selecciona cinco modelos internacionales que cumplen una serie de criterios, como su aplicabilidad en el ámbito empresarial, tanto organizaciones empresariales como entidades del tercer sector, su utilidad para medir el impacto social tanto de un negocio, como de un proyecto o iniciativa de inversión estratégica en la comunidad o acción social. También la consideración de la relación con los grupos de interés como elemento clave, la oportunidad de ser implantados por las propias empresas o entidades sociales, aunque pueda siempre requerirse el apoyo y la colaboración de asesores externos. Y, por último, la accesibilidad pública de la información del modelo, o al menos de forma parcial, como sucede en el caso del LBG Framework.

Las herramientas propuestas son:

Social and Human Capital Protocol: un marco metodológico elaborado por el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) diseñado para guiar a las empresas en todo el proceso de medición, valoración y mejora de la gestión interna del capital humano y social. El marco metodológico propuesto está compuesto por cuatro etapas diferenciadas (objeto, alcance, medición y valoración y aplicación de resultados), y cada etapa cuenta con tres pasos específicos e iterativos, los cuales facilitan y acompañan a las organizaciones a realizar los avances pertinentes en el proceso de medición y valoración del impacto social.

London Benchmarking Group (LBG): un modelo internacional para la medición, gestión y comunicación de iniciativas y proyectos de inversión estratégica en la comunidad o acción social basado en un marco input (recursos puestos por la empresa) y output (resultados obtenidos a través de los inputs). En la actualidad es uno de los modelos más comúnmente aceptados por las empresas para medir los resultados de este tipo de acciones, ya que posibilita la cuantificación y la evaluación de los logros obtenidos a través de las contribuciones sociales realizadas. LBF Framework en España (Grupo LBG España) facilita a todas las empresas del Grupo una herramienta llamada masimpact a través de la cual pueden reportar, medir, gestionar y comunicar la información relativa a sus iniciativas y proyectos de acción social. Además, LBG es también útil para la medición, gestión y comunicación de proyectos de organizaciones del tercer sector.

Impact Reporting & Investment Standards (IRIS): es un catálogo de indicadores del desempeño (metrics) de referencia que sirven de guía y ayuda a los inversores de impacto para conocer el impacto social, ambiental y financiero de una organización. IRIS es una iniciativa del Global Impact Investing Network (GIIN). Los indicadores de desempeño del catálogo IRIS están dirigidos a organizaciones que actúan en un amplio espectro de sectores, como la agricultura, la educación, la energía, el medio ambiente, los servicios financieros, la salud, los recursos hídricos y residuos, la vivienda y las instalaciones comunitarias. IRIS también incluye indicadores transversales del desempeño que pueden aplicarse a organizaciones de cualquier sector. Cada uno de los indicadores del desempeño (metrics) son seleccionados por cada organización en función de sus objetivos de medición.

Social Return on Investment (SROI): modelo para medir y cuantificar el valor social de una organización, proyecto o iniciativa. Entiende el valor social como un concepto global y extenso que incluye la minimización de daños ambientales y la mejora del bienestar, teniendo en consideración los costes y beneficios de carácter social, ambiental y económico. El modelo está basado en un indicador puramente económico muy utilizado en el entorno empresarial llamado Return on Investment (ROI) al que se le incluye el concepto de valor social (SROI). Ofrece un enfoque cuantitativo para entender y gestionar los impactos de una organización, proyecto o iniciativa, asignando un valor económico a cada uno de los impactos sociales identificados. SROI hace referencia al valor social percibido (no tanto al valor económico), el cual conlleva experiencias, información cualitativa, información cuantitativa e información financiera sobre los cambios acontecidos a raíz de los resultados de una organización, proyecto o iniciativa, gracias a los cuales podemos apoyar decisiones estratégicas. Hay dos tipos de SROI; SROI de pronóstico (valor social que será generado una vez que las actividades planteadas se lleven a cabo y se alcancen los resultados previstos) y SROI de evaluación (valor social calculado a posterior en base a los resultados obtenidos por la organización, el proyecto o la iniciativa).

Socio-Economic Assessment Toolbox (SEAT): la Caja de herramientas de evaluación socioeconómica SEAT es un modelo de evaluación de impactos aplicable a todas las etapas de desarrollo de una mina. La herramienta está diseñada para identificar y gestionar los impactos sociales y ambientales desde la exploración hasta el cierre de la operación, reflejando la complejidad de gestionar tales impactos en operaciones extractivas de gran envergadura en el ámbito local. Se trata de medir el impacto social y ambiental de un proyecto u operación a nivel local. El modelo SEAT se divide en siete pasos, y cada uno de ellos está respaldado con sus propias herramientas de apoyo.

  1. Descripción de la operación
  2. Descripción y colaboración con los grupos de interés
  3. Evaluación y priorización de impactos y problemas
  4. Mejora de la gestión de desempeño social
  5. Entrega de beneficios socioeconómicos aumentados a la comunidad
  6. Desarrollo de un plan de gestión social
  7. Preparación del informe SEAT y diálogo con los grupos de interés

Fuente: https://diarioresponsable.com

Categorias: Internacional, Noticias

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