¿Cómo comenzar con la implementación de los Principios de Ruggie en las empresas?

¿Cómo comenzar con la implementación de los Principios de Ruggie en las empresas?

Los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos humanos del marco de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para “proteger, respetar y remediar” (o principios de Ruggie, por ser el Profesor John Ruggie  quién los presentara en el 2011 ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU) se basan en el reconocimiento de:

a) las actuales obligaciones de los Estados de respetar, proteger y cumplir los derechos humanos y las libertades fundamentales;

b) el papel de las empresas como órganos especializados de la sociedad que desempeñan funciones especializadas y que deben cumplir todas las leyes aplicables y respetar los derechos humanos;

c) la necesidad de que los derechos y obligaciones vayan acompañados de recursos adecuados y efectivos en caso de incumplimiento.

 Como mencioné en mi publicación anterior, son un total de 31 principios: los primeros 10 principios de refieren al deber del Estado de proteger los derechos humanos, los siguientes 14 principios  (Principio  11  al  Principio 24) se  refieren a  la  responsabilidad de las  empresas  de respetar los derechos humanos y los últimos 7 principios (Principio 25 al 31) establecen los mecanismos de reparación para las víctimas.

 De esta manera, nuevamente, los Principios del 11 al 24 están involucrando la responsabilidad a las empresas por respetar y no lesionar los DDHH. Así se distingue este principio fundacional  en  el   Principio  11:  no  lesionar  los  DDHH.  Aquí  también  queda  comprendido abstenerse de infringir los derechos de terceros y hacer frente a las consecuencias negativas. El Principio 12 menciona los DDHH alcanzados por este documento: Carta Internacional de DDHH y los principios relativos a los derechos fundamentales establecidos en la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 Con respecto a la Carta Internacional de DDHH, acá se destacan la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y los dos Pactos, ambos del año 1966: el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de los Derechos Económicos Sociales y Culturales. Con respecto a los Convenios de la OIT, aquí se resaltan la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento (1998) y los 8 Convenios fundamentales de ese organismo internacional.

 Los Convenios de la OIT son los siguientes: Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, 1948 (núm. 87); Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (núm. 98); Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29); Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso, 1957 (núm. 105) ; Convenio sobre la edad mínima, 1973 (núm. 138); Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (núm. 182); Convenio sobre igualdad de remuneración, 1951 (núm. 100); Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), 1958 (núm. 111).

 Los  Principios 13 y 14 detallan el contenido del deber de respetar los DDHH por parte de las empresas y la “extensión” de ese deber de respetar.  El  Principio 15 fija la referencia preliminar para cumplir con la responsabilidad de las empresas de respetar los DDHH. Así las empresas deben contar con: 1. un compromiso político; 2. un proceso de debida diligencia en DDHH y 3. unos procesos que permitan reparar todas las consecuencias negativas sobre los DDHH que hayan provocado o contribuido a provocar.

 El  Principio 16  hace un recuento detallado de lo que tendría que tener esa declaración de responsabilidad a través de un compromiso político de la empresa que: a) sea aprobada al más alto nivel directivo de la empresa;   b) se base en un asesoramiento especializado interno y/o externo; c) establezca lo que la empresa espera, en relación con los derechos humanos, de su personal, sus socios y otras partes directamente vinculadas con sus operaciones, productos o servicios; d) se haga pública y se difunda interna y externamente a todo el personal, los socios y otras partes interesadas; y, e) quede reflejada en las políticas y los procedimientos operacionales necesarios para inculcar el compromiso asumido a nivel de toda la empresa.

En fin, el primer paso para que una empresa comience a implementar los Principios de Ruggie consiste en aplicar el primer punto del Principio 15 (compromiso político) que se detalla en el Principio 16. En mis publicaciones posteriores contaré detalles específicos de cómo elaborar una carta de compromiso de DDHH en las empresas.

Por Glenda Ecker

Glenda Ecker

Glenda Ecker

Socia de EckeRS Consultores en Responsabilidad Social. Auditora de la Norma SA 8000 at Eckers Consultores
Co-fundadora de EckeRS Consultores en Responsabilidad Social. Auditora de la Norma SA 8000. Abogada Universidad de Buenos Aires, especializada en Derechos Humanos, Derecho Internacional y Open Justice. Magíster en Asuntos Internacionales (Externado, Columbia y Sciences Po). Trabajó en la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Costa Rica, en CIPPEC en Buenos Aires y publicó un libro sobre Malvinas.
Glenda Ecker
Categorias: Opinión

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