Los datos demuestran que unos sólidos principios ESG no implican sacrificar rentabilidad

Los datos demuestran que unos sólidos principios ESG no implican sacrificar rentabilidad

A pesar de que los inversores afirman querer invertir en empresas con sólidas credenciales medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y que los gestores de activos están dispuestos a ofrecer estas inversiones, sigue existiendo la sospecha de que las inversiones ESG pueden no ofrecer el mismo rendimiento que las «tradicionales». ¿Implica el cumplimiento de los principios ESG sacrificar la rentabilidad?

Para responder a esta pregunta de forma concluyente, hemos analizado una gran cantidad de estudios que nos permiten averiguar cómo afectan los factores ESG al rendimiento a medio y largo plazo de las empresas y las carteras.

Resulta que comprometerse con los factores ESG tiene un resultado mucho más positivo para las empresas, los empleados, los clientes, el entorno natural, el clima y la rentabilidad para los  inversores, de lo que se pensaba. Hemos repasado los estudios académicos al respecto y hemos llegado a la conclusión de que los principios ESG aportan un valor significativo. El análisis realizado por MSCI entre más de 1.600 empresas del universo del índice MSCI World, entre enero de 2007 y mayo de 2017, clasificó a las empresas en cinco quintiles de puntuación ESG: las empresas del primer quintil tenían la calificación ESG más baja y las del quinto quintil la más alta. Las empresas con alta calificación (Q5) eran más rentables y pagaban mayores dividendos que las empresas con menor calificación (las del Q1). Las empresas mejor valoradas también mostraron una menor volatilidad de los beneficios y una menor volatilidad sistemática.

Sólidos factores ESG y menor riesgo

Además, descubrimos que existe una correlación entre la empresas con una sólida puntuación ESG y las siguientes cualidades: rentabilidad, subida del precio de las acciones y reducción del riesgo, tanto a nivel de cartera como la propia de acción. Otro beneficio para las compañías con mayor puntuación es que pueden obtener capital a través tanto de deuda como de equity a un menor coste.

El análisis que demuestra que las compañías con estas credenciales obtienen mejores resultados en tiempos de volatilidad es una prueba más de que las credenciales ESG son beneficiosas. Los datos de 2004 a 2018, y de la crisis del Covid de 2020, mostraron que las firmas con unas mejores puntuaciones ESG eran más resistentes durante las situaciones de volatilidad, lo que sugiere que estas credenciales mejoran la rentabilidad ajustada al riesgo de una compañía y de una cartera.

Parece que la integración de las cuestiones ESG reduce el riesgo de la cartera en todo tipo de mercados y estilos de inversión. En plazos más largos, este efecto positivo de la ESG se potencia.

Mercados emergentes

Un perfil ESG sólido tiene un efecto especialmente positivo en el ámbito de los mercados emergentes, donde la relación entre el rendimiento de la empresa y una buena puntuación ESG es positiva.  Un meta-análisis de más de 2.200 estudios sobre la integración de los factores ESG encontró una relación positiva convincente entre los factores ESG y el rendimiento financiero. En el caso de los mercados emergentes, el 65-71% de resultados financieros corporativos positivos revelados es muy superior al de los mercados desarrollados (38-50%).

Invertir en mercados emergentes es un reto porque a menudo existe menos regulación y menos información disponible sobre las empresas. Por eso, para los inversores potenciales es importante que una inversión presente factores ESG sólidos. Además, los principios ESG ofrecen a los inversores un marco definido para analizar la sociedad de un mercado emergente. Si una compañía está bien gestionada -trata bien a los trabajadores, evita la contaminación, se centra en la gestión de la energía y los residuos-, normalmente tendrá resultados más sólidos, tanto a corto como a largo plazo.

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Es por esto, que creemos que los gestores de activos tienen la responsabilidad de ayudar a las empresas a mejorar sus normas ESG comprometiéndose activamente con ellas.  Ahora tenemos pruebas que demuestran que ya no es apropiado creer que los factores ESG son «un buen complemento», o un «lujo añadido» que no aporta nada a cambio. De hecho, estamos convencidos de que las empresas que no cuidan de sus trabajadores, de sus clientes o de su impacto en el medio ambiente son negocios insostenibles en los que cada vez más no merece la pena invertir.

Fuente: https://diarioresponsable.com/

Otras Fuentes
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