¿Pueden las empresas del IBEX 35 contribuir a disminuir la desigualdad?

¿Pueden las empresas del IBEX 35 contribuir a disminuir la desigualdad?

La respuesta es sí. Numerosas investigaciones demuestran que la actuación de las empresas contribuye de forma decisiva a configurar el modelo económico y social en el que vivimos. Ante la emergencia sanitaria y en el afán por tratar de no repercutir el impacto del parón económico en los actores más vulnerables de su cadena de valor, muchas empresas han demostrado que pueden contribuir y mucho a hacer un mundo más justo, sólo es necesaria la voluntad política de hacerlo.

OXFAM Intermón ha publicado un informe denominado: La hora del compromiso. Las empresas del Ibex 35 ante el reto de la pandemia, en el cual analiza que la aparición del coronavirus podría representar un punto de inflexión en el comportamiento de las empresas. Si bien aún las empresas tienen una larga lista de pendientes por contribuir a hacer sociedades más justas, las respuestas de la mayoría de las empresas del Ibex 35 ante la emergencia sanitaria y los primeros ajustes que han puesto en marcha para afrontar el impacto del parón económico podrían dar pistas sobre un reenfoque de la actuación empresarial.

El informe explica que previo a la irrupción de la pandemia del COVID-19, las empresas del Ibex 35 seguían inercias que propiciaban el incremento de la brecha de desigualdad. Sin embargo, a poco tiempo de comenzada la pandemia muchas de ellas pusieron en marcha planes de acción solidarios que darían la pauta de que es posible que esos patrones de desigualdad históricamente arraigados en muchas empresas se modifiquen. Es la hora de que las grandes empresas demuestren un compromiso social efectivo y duradero con la reducción de la desigualdad más allá de situaciones coyunturales como puede ser la pandemia.

El sector privado es uno de los principales generadores de riqueza en nuestras economías, si no el más importante. A su vez, las empresas se nutren de la sociedad: mano de obra cualificada, infraestructuras y telecomunicaciones y un sistema legal garantista. Por eso la riqueza que generan debe repartirse de forma más ecuánime entre quienes contribuyen a crearla. La experiencia durante la pandemia demuestra que las grandes empresas pueden poner su parte para afianzar sociedades más justas y equitativas.

Las empresas del IBEX 35 han demostrado durante la pandemia que saben y pueden hacer las cosas de otra forma. El informe detalla que se han visto iniciativas positivas y solidarias hacia la sociedad y hacia sus plantillas, clientes o proveedores. Sin embargo, con el reparto de dividendos, la presencia en paraísos fiscales, las diferencias salariales y la brecha de género, estas grandes empresas siguen fomentando un modelo que contribuye a incrementar la desigualdad en España.

Si bien hay algunos avances, el informe demuestra que aún queda mucho por hacer pero que es posible hacerlo. Las empresas del Ibex 35 están reduciendo su presencia en paraísos fiscales, aunque de forma muy lenta. También son cada vez más las que informan con detalle sobre su situación fiscal. Sin embargo, la mayoría todavía no es todo lo transparente que debiera sobre sus prácticas fiscales. Asimismo, 20 de las 35 empresas que componen el principal índice de la bolsa española repartieron 9.500 millones de euros a sus accionistas en plena pandemia. Algunas de ellas repartieron más dinero del que habían ganado. La brecha de género continúa inamovible, y la salarial sólo se reduce un poco.

El informe concluye que para tratar de garantizar actuaciones empresariales que contribuyan a reducir la desigualdad resulta imprescindible adoptar una serie de medidas que permitan avanzar hacia otro tipo de economía que evite la exclusión, la pobreza y la inequidad extrema. En este sentido, Oxfam Intermón pide al Gobierno que impulse las siguientes medidas:

Con respecto al ámbito de la fiscalidad, la investigación sostiene que para cumplir con los compromisos en la lucha contra la concentración de riqueza y la desigualdad es vital además fijar como un objetivo prioritario el cierre de la brecha recaudatoria y alcanzar, en el plazo de tres años, la media de presión fiscal de la zona euro, sin olvidar los principios de equidad del diseño tributario. Por ello, se debe abordar los agujeros que existen en el diseño tributario y la pérdida de recursos vía evasión y elusión fiscal, en particular en el impuesto de sociedades. En el marco de reformas impulsadas, el paquete de medidas de lucha contra el fraude debe continuar e intensificarse.

Para ello, el informe sugiere incorporar:

-Una lista negra española de paraísos fiscales actualizada, objetiva y ambiciosa.,
-Garantizar que las grandes empresas paguen un tipo efectivo sobre sus beneficios empresariales que se acerque al tipo nominal.
-Incorporar criterios de responsabilidad fiscal en la contratación.
-Revisar los incentivos y deducciones fiscales del Impuesto de Sociedades.
-Hacer obligatorio para todas las empresas cotizadas el informe país por país de carácter público.

Por otro lado, en materia de salarios y derechos laborales el informe propone:

-Incrementar el Salario Mínimo Interprofesional hasta que alcance los 1.000 euros mensuales al final de la Legislatura.
-Avanzar hacia una empresa multistakeholder con la inclusión de distintos grupos de interés, incluidos los trabajadores, en los procesos de toma de decisión.
-Maximizar la transparencia en relación al impacto social y medioambiental de las empresas aprovechando al máximo el potencial de la nueva Ley de información no financiera y diversidad.
-Exigir que las empresas informen sobre la ratio entre el salario del empleado mejor pagado, la media salarial y el peor remunerado de las empresas.
-Reforzar el poder de negociación de las personas trabajadoras.
-Promover cambios legislativos encaminados a reducir la precariedad laboral para evitar abusos en el recurso al empleo temporal y a la jornada parcial.
-Reforzar de manera significativa los recursos humanos y técnicos de la Inspección del Trabajo.
-Promover una contratación pública que garantice unas condiciones laborales y salariales de calidad.

Pero la responsabilidad no es solamente del sector público. El sector privado también tiene mucho por contribuir. En este sentido, el informe hace un llamamiento para que las grandes empresas españolas se comprometan a llevar a cabo unas prácticas empresariales encaminadas a disminuir la desigualdad socioeconómica. Este compromiso se ha de acompañar de una serie de primeros pasos que muestren su puesta en práctica. Según los expertos de OXFAM, entre estas acciones, las empresas han de incluir las siguientes:

En fiscalidad:

-Ser fiscalmente responsables, lo que implica ir más allá del mero cumplimiento legal en aspectos fiscales, y velar porque la empresa pague la parte justa de impuestos que le corresponde, allá donde opera y genera valor real.
-Eliminar toda presencia en paraísos fiscales no justificada por la operativa principal del grupo empresarial.
-Ser transparentes sobre su estructura de negocio y operaciones, sobre los diferentes aspectos fiscales y la toma de decisiones sobre asuntos tributarios, lo que incluye la publicación del informe país por país.

En materia de salarios y derechos laborales:

-Las empresas del Ibex 35 ha de utilizar su capacidad de influencia para incidir en mejoras salariales, de manera que las empresas prioricen repercutir en las personas trabajadoras la mejora en sus resultados frente a los accionistas.
-Aportar la información que permita hacer visible las diferencias remunerativas de dentro de la empresa.
-Establecer una ratio máxima que no puede superarse entre el salario del primer ejecutivo y el salario más bajo.
-A la hora de subcontratar, establecer mecanismos que garanticen condiciones salariales y laborales equiparables al personal en plantilla.

La pandemia puede ser el puntapié inicial para que tanto el sector público como el privado se comprometan a hacer de este mundo un lugar más justo e igualitario. Es posible y necesario.

Fuente: https://diarioresponsable.com/

Otras Fuentes

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